BIENVENIDOS



RECOMENDACIONES PARA CONTENER A NIÑOS Y NIÑAS:
  • Proporcionarles datos apropiados para su edad sobre lo que ha sucedido, explicarles lo que está sucediendo y ofrecerles ejemplos claros sobre lo que pueden hacer para protegerse a sí mismos y a los demás de la infección.
  • Compartirles de una manera tranquilizadora información sobre lo que podría suceder.
  • Escuchar sus preocupaciones y tomarse el tiempo para contenerlos y darles afecto.
  • Mantenerse atento a las necesidades y emociones individuales de cada niño o niña y responder a ellas de manera oportuna y adecuada.
  • Responder a las reacciones que puedan manifestar, como dificultades para dormir, dolores de estómago o cabeza, o mojar la cama, apoyándolos y explicándoles que sus reacciones son normales ante una situación anormal.
  • Mantener las rutinas y los horarios habituales tanto como sea posible.
  • Si es posible, organizar momentos para que los niños jueguen y se relajen.

ALGUNAS ACTIVIDADES PARA ESTABLECER RUTINAS EN EL HOGAR CON NIÑOS Y NIÑAS:
  • Armar una agenda diaria para organizar algunos tiempos: tiempo de escuela en casa, tiempo de juego de mesa, tiempo de tareas domésticas, tiempo de ejercicio, tiempo de leer, tiempo de tareas domésticas, tiempo de juego libre, de celular, computadora o televisión.
  • Darse un tiempo de conversación familiar para acordar las necesidades y obligaciones de cada uno. Compatibilizar el tiempo de teletrabajo con el de escuela en casa. Todos con sus obligaciones.
  • Llamar a los abuelos, amigos, tíos, promover interacciones y conversaciones con familiares y amigos que forman parte del entorno de los niños. Las redes sociales ayudan a promover los vínculos con el entorno afectivo.
  • Compartir el trabajo, involucrar a los niños con las tareas y proponer actividades para hacer juntos puede ayudar al funcionamiento general del hogar y al mayor bienestar de todos y todas.
Pequeños y grandes gestos de cuidado y compromiso emergen en estos momentos para recordarnos lo mejor de lo humano y, para constatar una vez más, que la mejor manera de cuidarnos incluye el cuidado de los otros. No podemos vivir bien siendo indiferentes a los demás, la vida tiene sentido cuando ayudamos a otros.